Residuos
Un hombre y una mujer se encuentran en el palier, cada uno con su bolsa de residuos. Es la primera vez que se hablan.
-Buen día.
-Buen día.
-Usted es del 610.
-Y usted es del 612.
-Sí.
-Todavía no lo conocía personalmente.
-Ajá.
-Disculpe mi indiscreción, pero he visto sus bolsas de residuos...
-¿Mis qué?
-Sus residuos.
-Ah.
-Noté que nunca es mucho. Su familia debe ser chica...
-La verdad, soy yo solo.
-Hmmm. Vi también que usa mucha comida en lata.
-Es que tengo que hacerme la comida. Y como no sé cocinar...
-Entiendo.
-Usted también...
-Tratame de vos.
-Vos también, perdoná mi indiscreción, pero vi algunos restos de comida en tus bolsas. Champiñones, cosas por el estilo...
-Es que me gusta mucho cocinar. Hacer platos diferentes. Pero como vivo sola, a veces sobra...
-¿Usted... vos no tenés familia?
-Tengo, pero no aquí.
-En Espíritu Santo.
-¿Cómo sabés?
-Vi unos sobres en la basura. De Espíritu Santo.
-Sí. Mamá escribe todas las semanas.
-¿Ella es maestra?
-¡Qué increíble! ¿Cómo fue que adivinaste?
-Por la letra en el sobre. Me pareció letra de maestra.
-Usted no escribe mucha cartas. A juzgar por sus residuos...
-Y...no.
-El otro día tenía un telegrama abollado.
-Sí.
-¿Malas noticias?
-Mi padre. Murió.
-Lo siento mucho.
-Ya estaba muy viejito. Allá en el Sur. Hace tiempo que no nos veíamos.
-¿Fue por eso que volviste a fumar?
-¿Cómo sabés?
-De un día para otro empezaron a aparecer en tu basura etiquetas de cigarrillos.
-Es cierto. Pero conseguí dejar otra vez.
-Yo, gracias a Dios, nunca fumé.
-Ya sé. Pero he visto frasquitos de pastillas en tu basura.
-Tranquilizantes. Fue una etapa. Ya pasó.
-¿Te peleaste con tu novio?, no es cierto?
-¿Eso también lo descubriste en la basura?
- Primero el ramo de flores con la tarjeta, arrojado afuera. Después, mucho pañuelos de papel
- Sí, lloré bastante, pero ya pasó.
- Pero hoy todavía veo unos pañuelitos...
- Es que estoy un poco resfriada.
- Ah.
- Muchas veces veo revistas de palabras cruzadas en tus bolsas.
- Sí, ... es que... me quedo mucho en casa. No salgo mucho, sabés.
-¿Novia?
-No.
-Pero hace unos días había una foto de una mujer en tus bolsas. Y muy bonita.
-estuve limpiando unos cajones. Cosas viejas.
-Pero no rompiste la foto. Eso significa que, en el fondo, querés que ella vuelva.
-¡Vos ya estás analizando mis residuos!
-No puedo negar que me interesaron.
-Qué gracioso. Cuando examiné tus bolsas, pensé que me gustaría conocerte. Creo que fue por la poesía.
-¡No! ¿Vos viste mis poemas?
-Los vi y me gustaron mucho.
-¡Pero son malísimos!
-Si realmente creyeras que son malos, los habrías roto. Solamente estaban doblados.
-Si hubiera sabido que los ibas a leer...
-No me los quedé porque, a fin de cuentas, estaría robando. A ver, no sé; lo que alguein tira a la basura, ¿sigue siendo de su propiedad?
-Creo que no, la basura es de dominio público.
-Tenés razón. A través de la basura, lo particular se hace público. Lo que sobra de nuestra vida privada se integra a las sobras de los otros. Es comunitario, es nuestra parte más social. ¿Será así?
-Bueno, ya estás profundizando demasiado en el tema de a basura. Creo que...
-Ayer, en tus residuos...
-¿Qué?
-¿Me equivoco o eran cáscaras de camarones?
-Acertaste. Compré unos camarones grandes y los pelé.
-Me encantan los camarones.
-Los pelé, pero todavía no los comí. Quizá podríamos...
-¿Cenar juntos?
-Claro.
-No quiero darte trabajo.
-Se te va a ensuciar la cocina.
-No es nada. En seguida se limpia todo y se tiran los restos.
-¿En tu bolsa o en la mía?
Luís Fernando Veríssimo
-Buen día.
-Buen día.
-Usted es del 610.
-Y usted es del 612.
-Sí.
-Todavía no lo conocía personalmente.
-Ajá.
-Disculpe mi indiscreción, pero he visto sus bolsas de residuos...
-¿Mis qué?
-Sus residuos.
-Ah.
-Noté que nunca es mucho. Su familia debe ser chica...
-La verdad, soy yo solo.
-Hmmm. Vi también que usa mucha comida en lata.
-Es que tengo que hacerme la comida. Y como no sé cocinar...
-Entiendo.
-Usted también...
-Tratame de vos.
-Vos también, perdoná mi indiscreción, pero vi algunos restos de comida en tus bolsas. Champiñones, cosas por el estilo...
-Es que me gusta mucho cocinar. Hacer platos diferentes. Pero como vivo sola, a veces sobra...
-¿Usted... vos no tenés familia?
-Tengo, pero no aquí.
-En Espíritu Santo.
-¿Cómo sabés?
-Vi unos sobres en la basura. De Espíritu Santo.
-Sí. Mamá escribe todas las semanas.
-¿Ella es maestra?
-¡Qué increíble! ¿Cómo fue que adivinaste?
-Por la letra en el sobre. Me pareció letra de maestra.
-Usted no escribe mucha cartas. A juzgar por sus residuos...
-Y...no.
-El otro día tenía un telegrama abollado.
-Sí.
-¿Malas noticias?
-Mi padre. Murió.
-Lo siento mucho.
-Ya estaba muy viejito. Allá en el Sur. Hace tiempo que no nos veíamos.
-¿Fue por eso que volviste a fumar?
-¿Cómo sabés?
-De un día para otro empezaron a aparecer en tu basura etiquetas de cigarrillos.
-Es cierto. Pero conseguí dejar otra vez.
-Yo, gracias a Dios, nunca fumé.
-Ya sé. Pero he visto frasquitos de pastillas en tu basura.
-Tranquilizantes. Fue una etapa. Ya pasó.
-¿Te peleaste con tu novio?, no es cierto?
-¿Eso también lo descubriste en la basura?
- Primero el ramo de flores con la tarjeta, arrojado afuera. Después, mucho pañuelos de papel
- Sí, lloré bastante, pero ya pasó.
- Pero hoy todavía veo unos pañuelitos...
- Es que estoy un poco resfriada.
- Ah.
- Muchas veces veo revistas de palabras cruzadas en tus bolsas.
- Sí, ... es que... me quedo mucho en casa. No salgo mucho, sabés.
-¿Novia?
-No.
-Pero hace unos días había una foto de una mujer en tus bolsas. Y muy bonita.
-estuve limpiando unos cajones. Cosas viejas.
-Pero no rompiste la foto. Eso significa que, en el fondo, querés que ella vuelva.
-¡Vos ya estás analizando mis residuos!
-No puedo negar que me interesaron.
-Qué gracioso. Cuando examiné tus bolsas, pensé que me gustaría conocerte. Creo que fue por la poesía.
-¡No! ¿Vos viste mis poemas?
-Los vi y me gustaron mucho.
-¡Pero son malísimos!
-Si realmente creyeras que son malos, los habrías roto. Solamente estaban doblados.
-Si hubiera sabido que los ibas a leer...
-No me los quedé porque, a fin de cuentas, estaría robando. A ver, no sé; lo que alguein tira a la basura, ¿sigue siendo de su propiedad?
-Creo que no, la basura es de dominio público.
-Tenés razón. A través de la basura, lo particular se hace público. Lo que sobra de nuestra vida privada se integra a las sobras de los otros. Es comunitario, es nuestra parte más social. ¿Será así?
-Bueno, ya estás profundizando demasiado en el tema de a basura. Creo que...
-Ayer, en tus residuos...
-¿Qué?
-¿Me equivoco o eran cáscaras de camarones?
-Acertaste. Compré unos camarones grandes y los pelé.
-Me encantan los camarones.
-Los pelé, pero todavía no los comí. Quizá podríamos...
-¿Cenar juntos?
-Claro.
-No quiero darte trabajo.
-Se te va a ensuciar la cocina.
-No es nada. En seguida se limpia todo y se tiran los restos.
-¿En tu bolsa o en la mía?
Luís Fernando Veríssimo


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